Historia
En 1923, el visionario Shinjiro Torii —fundador de Suntory— eligió el valle de Yamazaki, donde confluyen los ríos Katsura, Uji y Kizu, para construir la primera destilería de malta de Japón. Lo sedujeron la niebla, la humedad y un agua legendaria: la misma que el maestro de té Sen no Rikyū usaba en el siglo XVI.
Su primer master distiller fue Masataka Taketsuru, formado en Escocia, que años más tarde partiría para fundar Nikka: la rivalidad fundacional del whisky japonés nació en esta casa. El primer whisky, Shirofuda, salió en 1929, y la casa pasó décadas puliendo un estilo propio: delicado, complejo, profundamente japonés.
El single malt Yamazaki, lanzado en 1984, consagró ese camino. En 2003 ganó el primer oro japonés en la International Spirits Challenge, y en 2015 la "Whisky Bible" de Jim Murray declaró al Yamazaki Sherry Cask 2013 mejor whisky del mundo: el mapa del whisky ya no volvió a dibujarse sin Japón.
Cronología
Proceso de producción
Barricas
Perfil aromático
Curiosidades
- En la caligrafía de la etiqueta, el trazo de "Yamazaki" esconde el kanji 寿 (kotobuki): "larga vida".
- Torii eligió el valle por su niebla y humedad, ideales para madurar; los trenes de la línea Kioto–Osaka pasan a metros de los alambiques.
- De esta casa salió Masataka Taketsuru, que luego fundó Nikka: maestro y discípulo terminaron fundando los dos imperios del whisky japonés.