Chattanooga Whiskey: el whiskey terminado con discos de madera que se reproducen en un tocadiscos
El lanzamiento de Chattanooga Whiskey incluye dos expresiones inspiradas en canciones originales de la ciudad estadounidense y pequeños vinilos que acompañan cada botella.
Chattanooga Whiskey desarrolló un método de acabado poco convencional para su Tennessee Whiskey: introdujo discos de arce tostado dentro de barricas durante 30 días. Las piezas fueron grabadas con canciones originales y también pueden reproducirse en un tocadiscos.
La iniciativa forma parte de Bad Chattanoogan, un lanzamiento que combina la tradición musical de Chattanooga, Tennessee, con la experimentación en la elaboración de whisky. El proyecto dio lugar a dos expresiones diferentes, inspiradas en las dos caras de un disco de vinilo.
Chattanooga Whiskey y un experimento que combina música y whisky
Ubicada en Chattanooga, Tennessee, Estados Unidos, la destilería Chattanooga Whiskey encontró una manera original de rendir homenaje a la identidad musical de su ciudad. Para desarrollar Bad Chattanoogan, decidió incorporar discos de madera al proceso de acabado de su whisky, en lugar de utilizarlos únicamente como parte de la presentación comercial.

El proyecto incluyó dos canciones originales, "Bad Chattanoogan" y "City I Love", que dieron nombre a los dos whiskeys del lanzamiento. De esta manera, la música no quedó limitada a una referencia estética, sino que también estuvo presente en el proceso de elaboración.
La iniciativa se enmarca en la trayectoria experimental de la destilería, que desde sus comienzos exploró distintas recetas, ingredientes y técnicas para desarrollar sus Tennessee Whiskey.
Cómo se fabricaron los discos de madera que terminaron dentro de las barricas
Para llevar adelante el experimento, Chattanooga Whiskey fabricó 30 discos con arce azucarero (sugar maple), una madera que recibió un tratamiento térmico de 24 horas para desarrollar sus características aromáticas.
Posteriormente, las piezas fueron grabadas con láser para reproducir los surcos de las dos canciones originales. Así consiguieron convertir los discos en soportes musicales que podían utilizarse en un tocadiscos.
Los primeros prototipos incluso presentaron un inconveniente inesperado ya que algunas grabaciones reproducían la música al revés debido a un error en la programación de los surcos. Una vez corregido, los discos estuvieron listos para ingresar en las barricas.
La destilería introdujo las piezas en los recipientes que contenían el whisky y las dejó en contacto con el destilado durante 30 días. El objetivo era aprovechar las características de la madera de arce tostada para aportar nuevos matices al perfil de la bebida.
Es importante aclarar que la música no modifica el sabor del whisky. La influencia sobre el destilado proviene del contacto con la madera y su tratamiento térmico, mientras que los surcos permiten que los mismos discos también puedan reproducir las canciones.
Bad Chattanoogan: dos whiskies inspirados en las caras de un vinilo
El resultado del experimento fue Bad Chattanoogan, una colección compuesta por dos expresiones: Side A y Side B. Ambas son mezclas de distintas recetas de Tennessee high malt whiskey, con más de cuatro años de maduración previa y una graduación alcohólica del 50% ABV.

Side A toma su nombre de la canción "Bad Chattanoogan" y presenta un perfil con notas de té dulce, pan de banana, cerezas cubiertas de chocolate y maple tostado.
Side B, inspirada en "City I Love", ofrece referencias a manzana ahumada, crème brûlée, azúcar moreno y nueces tostadas.
Cada expresión se comercializó en botellas de 750 ml, con un precio de lanzamiento anunciado de 64,99 dólares. Además, el lanzamiento incluyó un detalle particular: cada botella venía acompañada de un pequeño disco reproducible de cuatro pulgadas, conocido como Tiny Vinyl, que contenía las dos canciones originales.
Con Bad Chattanoogan, Chattanooga Whiskey encontró una forma diferente de unir dos elementos característicos de su ciudad. Los discos de madera no solo aportaron una nueva técnica de acabado, sino que también convirtieron este lanzamiento en uno de los experimentos más particulares de la industria del whisky.