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Criadores: la historia del whisky argentino inspirado en la ganadería

Tomas Salazar · 2026-09-30

Creado en 1967, Criadores convirtió a Tarquino, Niágara y Virtuoso en los protagonistas de una etiqueta que une la historia del whisky con la ganadería argentina.

Si hay un whisky con una relación directa con la historia de Argentina es el Criadores. Si bien el nombre original es The Breeder’s Choice, optó por el nombre Criadores por el público. Creado en 1967, este whisky nació como un homenaje a una de las tradiciones más importantes de la Argentina: la cría de ganado.

La conexión del whisky con Argentina está en su propia etiqueta y de esa manera lo explica Agustin Arroyo, gerente de la Asociación de Criadores de Hereford: “Esa etiqueta recuerda la historia del origen de la ganadería moderna”. La referencia a la que hace Arroyo es a los tres toros que aparecen en la etiqueta de su botella.

Se trata de Tarquino, Niágara y Virtuoso, tres reproductores británicos vinculados con la llegada de las razas Shorthorn, Hereford y Aberdeen Angus a Argentina. Sus nombres quedaron asociados a la evolución de la ganadería argentina y, décadas después, terminaron convirtiéndose en el símbolo de uno de los whiskies nacionales más reconocibles.

El whisky que homenajeó a los criadores argentinos

Criadores fue creado en 1967 por Julio Santiago Llorente. Desde sus comienzos, la marca buscó unir dos tradiciones: la elaboración de whisky de inspiración escocesa y la identidad de la ganadería argentina. La producción estaba vinculada a J. Llorente, cuya planta se encontraba en Escobar, provincia de Buenos Aires.

El nombre The Breeder's Choice, traducido como “El elegido de los Criadores”, hacía referencia directamente a quienes se dedicaban a mejorar las razas bovinas en las cabañas argentinas.

Tarquino, un Shorthorn llegado al país en 1823; Niágara, un Hereford introducido en 1862; y Virtuoso, un Aberdeen Angus incorporado en 1879, quedaron representados en la botella.

La elección de estos tres animales no fue solamente estética. La etiqueta buscaba reconocer a los reproductores que habían quedado asociados con la incorporación y desarrollo de las principales razas británicas que transformaron la ganadería argentina.

Maltas escocesas y producción en Argentina

Aunque su identidad estaba profundamente ligada a la Argentina, Criadores también tenía una conexión directa con Escocia. Las maltas utilizadas para elaborar el whisky provenían de ese país y llegaban a la planta de J. Llorente, en Escobar, donde se realizaba el proceso de elaboración y mezcla.

La combinación de una tradición ganadera argentina con una bebida de origen escocés convirtió a Criadores en una marca particular dentro del mercado local. El resultado fue un whisky cuya identidad no dependía solamente de lo que había dentro de la botella, sino también de la historia que contaba su etiqueta.

Con el paso de las décadas, los tres toros continuaron formando parte de la identidad de la marca. Tarquino, Niágara y Virtuoso terminaron convirtiendo una botella de whisky en una pequeña representación de la historia de la ganadería argentina.