Historias del whisky: cuando Johnnie Walker denunció al pobre João Andante
Conocé la curiosa disputa legal entre Diageo y una destilería brasileña por la cachaça João Andante, la parodia que desafió a Johnnie Walker
Más allá de sus blends, Johnnie Walker es reconocido mundialmente por el caminante que aparece en cada una de sus etiquetas y que, con el paso de los años, se convirtió en uno de los grandes emblemas de la marca. Algo similar intentaron hacer en una pequeña destilería de Minas Gerais, Brasil, cuando crearon su propia marca de cachaça: João Andante(literalmente, la traducción al portugués de Johnnie Walker), un nombre que no tardaría en llamar la atención de los abogados de Diageo.

Lo que comenzó como una curiosa interpretación brasileña del famoso caminante terminó convirtiéndose en una disputa legal con una de las compañías de bebidas espirituosas más grandes del mundo.
Una denuncia de Diageo en 2011 ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial de Brasil contra João Andante por plagio, imitación de concepto y riesgo de confusión de marca despertó una gran curiosidad. Pero lo que más llamaba la atención era: ¿quién era João Andante y por qué Diageo le daba tanta importancia al caso?
A medida que fueron saliendo a la luz los detalles de la denuncia, tomaba más sentido el accionar legal de los responsables de Johnnie Walker. Una pequeña destilería de Brasil, llamada João Andante, había sacado al mercado una cachaça con un emblemático logo bastante similar al Striding Man.

Si pensamos en un hombre caminando con galera, chaleco rojo, botas negras y un bastón, seguramente lo asociemos al caminante de Johnnie Walker. Pero si vemos en la etiqueta de una botella a un hombre llamado João Andante, vagabundo, con sombrero, un palo con sus pertenencias en la punta, ropa y botas desarregladas, seguramente no sepamos de quién hablamos, pero se nos venga a la mente el Striding Man. Eso mismo fue lo que debe haberles pasado a los encargados legales de Diageo al enterarse de la nueva aparición del caminante vagabundo, llamado João.
Ante la demanda iniciada por Diageo, la primera decisión judicial no fue favorable a la multinacional, ya que fue desestimada inicialmente. El caso dio un giro cuando llegó al Tribunal de Justicia de São Paulo. El tribunal consideró que existía una clara asociación entre los elementos figurativos de ambas marcas y que, aunque se trataba de bebidas diferentes, la propuesta de João Andante constituía una “nítida parodia” de Johnnie Walker y un caso de parasitismo comercial.
La disputa no terminó allí. El caso llegó finalmente al Superior Tribunal de Justicia de Brasil, que en 2021 mantuvo la prohibición de utilizar la marca João Andante y la obligación de indemnizar a los titulares de Johnnie Walker. El tribunal redujo, eso sí, la indemnización por daños morales de $200.000 a $ 50.000 reales (fallo completo de STJ).

En una movida inteligente, los productores brasileños cambiaron el nombre de la cachaça a O Andante y también modificaron su logo. Diageo, al ver esto, intentó que la Justicia extendiera la prohibición a esta nueva denominación, pero el pedido no prosperó: el tribunal señaló que no podía revisar nuevamente los hechos establecidos por la instancia anterior y que la protección de la marca Johnnie Walker no alcanzaba automáticamente a la expresión aislada “Andante”.
Un verdadero duelo de titanes contra emprendedores que dejó una de las anécdotas más insólitas del copyright en el mundo de los destilados.